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La oficina causa stress, he aqui el remedio (ParteII) |
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lunes, 22 de julio de 2002 |
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¿Existe algo mejor que esto?
Continuando el relato, recordaran que quedó mi jefa, Laura, y yo junto a los tres empleados de ella, bañadas en la leche de ellos, pero después de una buena limpiada de verga que les dimos, ya estaban listos para la acción de nuevo. Yo chupaba al chofer y Laura estaba mamando al negro mientras el otro la mamaba a ella, podÃa ver mientras me devoraba la verga como Laura se comÃa la verga negra inmensa y gemÃa por la comida de concha que recibÃa.rnEl chofer se puso sobre mÃ, que me recosté en el sillón, y me clavó por la concha, su rica verga se deslizó fácil en mi concha toda mojada, y comenzó a cogerme fuerte y rápido, al tiempo que Laura estaba ahora en cuatro patas era clavada por el negro mientras le chupaba la verga al otro, yo seguÃa siendo cogida por el chofer que me daba duro, me hacÃa gozar, se puso sobre mi y chupaba mis tetas, mis pezones estaban duros, él los comÃa y mordÃa mientras no dejaba de clavarme fuerte, yo gemÃa fuerte de placer.rnCambiamos de posición y ahora yo estaba en cuatro patas siendo cogida por la concha y Laura se habÃa montado arriba del negro que estaba sentado en el sillón, mientras el otro seguÃa ofreciendo su verga para que ella se la comiera, a ambas nos cogÃan fuerte y duro, Laura cabalgaba esa pija negra y yo me movÃa en cÃrculos, sobre esa verga que se hundÃa hasta el fondo de mi concha, asà juntas alcanzamos un orgasmo, ambas gozábamos intensamente, entonces sentà como la verga que tenÃa dentro empezó a inundar mi concha con su leche caliente, me movÃa exprimiéndola para sacarle todo lo que me daba, pude ver como a Laura le acababan en la boca, la leche desbordaba de sus labios, pero el negro la seguÃa cogiendo.rnEntonces ella me deja su lugar sobre el negro, lo monté, clavándome por la concha esa enorme verga negra que me abrÃa toda, el negro agarró mis tetas y las apretaba y chupaba fuerte, me las comÃa al tiempo que me enterraba su verga bien hondo, yo cabalgaba fuerte sobre esa verga que me llenaba de placer, cuándo sentà como alguien me comÃa el culo, vi al chofer con Laura mamandolo, asà que era el guardia, que hundÃa su lengua en mi agujerito, abriéndolo, mis gemidos ya eran gritos, el negro devoraba mis tetas y me cogÃa salvajemente y la lengua me abrÃa el culo, hasta sentir que la lengua era reemplazada por otra verga, el negro se detuvo un momento y saco un poco su verga de mi concha, la otra entonces empezó a entrar en mi culo presionando fuerte, me llenaba de placer, me relaje totalmente para dejarlo entrar mas fácilmente, hasta que sentà como sus huevos chocaron contra mis nalgas, la tenÃa toda en mi culo, entonces el negro también empujó y me clavó hasta sus huevos por la concha, estaba llena de verga por los dos agujeros.rnLaura mientras estaba en el suelo en cuatro patas siendo cogida por el culo, ella gemÃa fuerte y pedÃa mas, lo cual el macho la complacÃa metiendosela entera por atrás, pero mis dos machos no me daban mucho tiempo de prestar atención a otra cosa que no sea la cogida que me estaban dando, esas dos enormes vergas dilataban mis agujeros, las sentÃa rozarse a través de mi delgada tela, entrando y saliendo todas enteras de dentro de mÃ, que me llevaron a un orgasmo intenso que recorrió todo mi cuerpo convulsionándolo, mis jugos caÃan sobre esas vergas que no dejaban de penetrarme sin compasión, dándome el máximo de placer, las sentà hincharse dentro de mà y casi juntas explotaron, noté como mis agujeros se llenaron de leche caliente, la sensación de estar llena de los lÃquidos de esos dos machos me llevaron a un nuevo orgasmo, no tan intenso pero no menos placentero.rnSeguÃa sentada sobre el negro con su verga ya flácida aun en mi concha, sentà como la otra verga salÃa de mi culo, dejándolo abierto y dilatado, estaba cansada y complacida por mis orgasmos, asà pude notar ahora como Laura estaba teniendo un nuevo orgasmo mientras el otro la cogÃa por el culo, ella acababa fuerte y dando gritos de placer, el macho la seguÃa cogiendo cada vez mas duro, prolongando su orgasmo y su placer, hasta que cuando estaba por acabar, sacó su verga y desparramó toda su leche por la espalda y las nalgas de Laura, me acerqué a ella y comencé a lamer la leche de su espalda, pasando mi lengua por su concha y su culito, llenos de leche y de sus jugos.rnElla comenzó a gemir de nuevo, mi lengua le daba mas placer, la lamà entera hasta secarla de leche y jugos, hundà mi lengua en su culo y clavé dos dedos en su concha, asà le daba duro y rápido, ella gemÃa mas y más, la comà toda hasta que otra vez acabó sobre mi boca y mis dedos, eso puso calientes otra vez a los machos que otra vez estaban sobre nosotras con sus vergas duras de nuevo, el chofer y el guardia tomaron a Laura y el negro me puso en cuatro patas en el piso y me dijo que iba a coger mi culo, empezó por comérmelo todo primero, y luego puso su verga en la entrada y tomando mis caderas me la clavó de un golpe, grité mezcla de dolor y placer, pero mi culo estaba lo suficientemente abierto para recibir esa enorme verga y la devoró completa.rnAsà me cogÃa fuerte y profundo, se agarró de mis tetas y me embestÃa duro y rápido, su verga se enterraba toda en mi culo, sentÃa sus huevos golpear mis nalgas en cada embestida, alcancé ver a Laura que ahora estaba sentada de espaldas clavada por el culo y con la otra verga clavada en su concha, gimiendo y gritando fuerte, llena de verga como antes lo estaba yo, que ahora tenÃa el culo lleno de una verga negra enorme, el ambiente estaba lleno de sexo y pasión, me di vuelta y ahora cabalgaba por el culo a verga del negro, me movÃa en cÃrculos sobre esa verga enterrada en mi culo, asà podÃa ver bien como Laura gozaba con la doble penetración, y como tenÃa otro orgasmo.rnEntonces el que tenÃa en su concha, se levantó y se paró frente a mÃ, que seguÃa cabalgando la verga por el culo, y puso su verga entre mis tetas, la apretó con ellas y se movÃa cogiendo mis tetas grandes y duras, el negro se movÃa más rápido, y el otro cogÃa mis pechos fuerte y rápido, cuando salÃa de entre ellas, la metÃa en mi boca un poco hasta que acabó entre mis tetas llenándolas de leche caliente, que corrÃa por mi cuello, sobre mis pechos, en mi pezones duros, con su verga desparramó su leche por todas mis tetas, la puso en mi boca y se la chupe dejándola limpia de los restos de leche, al tiempo que el negro aceleraba mas los movimientos y me concentré en cabalgar su verga, abrÃa y cerraba mi culo succionando su verga, lo que lo hizo explotar en mi culo, sentà sus chorros de leche golpear en mi interior, inundando mi culo hasta su ultima gota, y haciéndome gozar una vez mas.rnSeguÃa moviéndome sobre la verga que se terminaba de convulsionar dentro de mi culo viendo como Laura también recibÃa la leche de su macho en su culo, entonces ambas nos levantamos y nuestros culos chorreaban leche que caÃa por nuestras piernas, ambas arrodilladas en el piso, nos besábamos y sentiamos nuestros cuerpos llenos de leche y jugos de placer, me dijo que era hora de un baño y nos duchamos con Laura, no sin poder evitar, darnos una buena cogida bajo la ducha y terminar juntas durmiendo desnudas en su cama.rnSentà como Laura me besó y desperté un poco, aun estaba algo agotada de la noche anterior, ella me dijo que ya volvÃa y que siguiera durmiendo, le hice caso, hasta que sentà como alguien me lamÃa las nalgas, imaginé que serÃa Laura, pero me sorprendà al verla junto a mà besándome, ella me tranquilizó y me dijo que habÃa alguien que me deseaba desde que me vio y sobre todo poder coger mi culo, me di vuelta un poco y vi la cara del marido de Laura enterrada entre mis nalgas comiéndome el culo, un poco me sobresalté, después de todo el es uno de los dueños de le empresa en que trabajo, pero el trabajo de su lengua en mi culo me hizo dejar de pensar y gozar el momento.rnLaura me decÃa que estuviera tranquila, que su marido habÃa deseado coger mi culo desde el dÃa que me conoció y que yo seguro lo iba a disfrutar, sentà como su lengua me recorrÃa entera desde mi concha ya mojada hasta mi culito, siguió comiendo mi culo y ahora dándome dedo por la concha también, yo gozaba y Laura no paraba de besarme y acariciarme, ahora ayudo a su marido, me hizo levantar un poco mis caderas, poniendo mi culito en pompa, abrió mis nalgas y chupo la verga de su marido mojándola, sentà como el apoyo su verga en la entrada de mi culo y presionó, mi culo no opuso demasiada resistencia, aunque se notaba que la verga era grande como las de la noche anterior, definitivamente Laura elegÃa este tipo de vergas.rnEmpujó mas y noto como mi culito absorbÃa su verga, comenzó a elogiar mi culito, diciendo lo hermoso que era y como se tragaba su verga y cuanto lo deseaba, empujó mas fuerte y me la clavó casi entera, gemà fuerte, la sacó toda y otra vez me la dejo ir, esta vez clavándola hasta el fondo de mi culo y comenzó a moverse fuerte y duro, Laura apretaba mis nalgas, yo movÃa mi culito, lo que podÃa ya que estaba bajo todo su peso, el cual utilizaba para clavarme profundo, el placer me invadió por completo, gozaba como loca con esa verga dentro, el marido de Laura se movÃa muy bien, sabÃa como coger y me estaba dando fuerte y todo lo que tenÃa. Aceleró sus movimientos, cogiendome mas fuerte y muy profundo, hasta hacerme acabar, las convulsiones de mi orgasmo hicieron que mi culito se contrajera succionando su verga, lo que lo llevo a una acabada impresionante, sentà mi culo llenarse de abundante leche espesa y caliente, su verga no paraba de lanzar leche y yo la exprimÃa con mi culo, el gritaba de placer, su verga no paraba de convulsionarse en mi culo, la sacó y desparramó sus ultimas gotas en mis nalgas, mi culito desbordaba su leche y chorreo por mi concha, Laura lamió la verga de se esposo y luego mis nalgas y culito, bebiendo todo lo posible.rnÃ?l me dijo que habÃa sido una cogida hermosa con un culo hermoso, se levantó y dijo que nos esperaba para desayunar, Laura me ayudó a levantarme ya que la cogida me habÃa agotado, me llevo al baño y juntas nos dimos un baño de inmersión, para relajarnos, luego bajamos a desayunar y mas tarde volvà a casa, habiendo descubierto que con Laura compartÃamos aparte del trabajo, el gusto por el buen sexo y el placer, y que seguro esa no serÃa la única aventura sexual que vivirÃamos juntas. |
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